Octubre musical.

Y lo que faltò...

11 de octubre, Auditorio Nacional.
Tengo que confesar que es una tradiciòn secreta. Lo que hoy voy a escribir no habrà de salir de sus esplèndidos ojos.
Los Miranda siempre hemos sido muy asiduos a Juan Gabriel. Por tradiciòn, por gusto... whatever. En la genètica Miranda viene incluìda la memoria para las letras de Juanga... sobre todo las dolorosas. Reuniòn familiar significa corear en algùn punto "No tengo dinero" o la senseless "Noa Noa" (o como jodidos se escriba, no tengo el gusto de haber visitado el lugar).
Asì empezò Octubre; con un Juanga cansado que dejaba que el mariachi (GRAN mariachi, he de decir) se llevara el show.
La verdad me hubiera gustado en demasìa escuchar y ver al Juan Gabriel joven que se partìa el alma en cada canciòn. Lo que me encontrè fue un JuanGa cansado (en su dècimo noveno concierto, se entiende), super maquillado y ya dando el viejazo.
Me quedè con ganas de escuchar dos canciones especìficamente, en lo que los gritos de REEMBOLSO inundaban el Auditorio.

18 de Octubre, Foro Sol.
...
Si
"...", dije.
Extasiada lleguè y extasiada me fuì.
Ver a Scott Weiland y a Trent Reznor a unos cuantos metros no es cosa sencilla. Requiere de un poco de templanza y de raciocinio.
Un par de los pocos hèroes musicales de mi adolescencia daban el show de MI vida frente a mis incrèdulos ojos.
Motorockr 08: Maharet y Gaba desesperadas por llegar a ver a alguien que jamàs me enterè quien fue. Bandas por aquì y por allà. Tacos de canasta carìsimos pero que saciaron el hambre que la mudanza dejò en mi madrugador sueño esa mañana. Mucha gente y una rueda de la fortuna (huh?) afuera de la entrada principal.
Byk a mi lado. Par de adolescentes. Cerveza sin alcohol para menores de edad y ancianitos como yo. La fauna adolescente de la Ciudad de Mèxico y sus alrededores. Contemporàneos mìos y chavitos muy chavitos conviviendo a la par.
Los marihuanazos constantes alrededor que me creaban antojos. Marìa al telèfono, disfrazada de Yoshi y con dolor de cuerpo. Un lugar primera fila en un costado del escenario.
Scott Weiland y sus contoneos indecentes. Scott dando el Juangabrielazo, y desentonando al principio. Yo, empezando a frustrarme. Era evidente que lo que le faltaba al señor Weiland era un poquito de esas pociones alucinògenas que le permiten establecer ese puente entre la realidad y el trip.
Backstage + dose + un buen inge = Scott Weiland lucièndose (como cuando era joven) incoherente ante el pùblico mexicano.
Big bang, baby!!! Literal.
En la realidad me sentì un poco vieja. A pesar de que no fui con mis hijos para explicarles cada canciòn (cosa que he de hacer algùn dìa), puedo decir que la gente a mi alrededor o no tenìa idea de quienes eran los Stone Temple Pilots o de verdad eran chavitos que no sentìan emociòn alguna porque STP no tiene disco nuevo (punto para NIN).
Me valiò madre. Igual cantè, gritè, bailè y dejè los pulmones y el oìdo con la voz de Weiland.

Luego: Para cabrones, cabròn y medio... Trent Reznor y su show de pantallas sensibles a la luz y a la mùsica. La pura paranoia. Aun cuando fueran acùsticas, la atenciòn se la llevò. (Sobre todo la de Gaba... hahaha). (Y ademàs èl tan sexy vestido todo en piel negra... ah, uno de mis narizones favoritos).
De nuevo, la chaviza a mi alrededor se sabÌa las rolas nuevas (cuando por obvias razones, yo quedaba callada) e ignoraban las letras de rolas como la antiquìsima "Wish"... ("This is the first day of my last day...").
Alrededor de la medianoche, con unos Chupacabras como apuesta perdida, pude decir:
"Puedo morir en paz, mi adolescente interno està tranquilo".














31 de Octubre, Palacio de los Deportes.
Una buena noche de Old School era lo que Garuzo y yo nos debìamos desde que le dàbamos a la radio en Cuèyatl.
Testament y el recuerdo presente de Pandro haciendo voz de mounstruo (creo que no la puedo describir mejor). Muchos chavos que compartÌan el mismo còdigo de etiqueta: vestimenta negra, perforaciones, y maquillaje en negro tambièn.
Cambio de lugar a palco, patrocinado por la familia Garuzo.
Judas Priest y sus estrafalarios ayeres. Old School en todo su apogeo (Mi tìo Shrek se sabe muchas canciones, he de decir). Palcos llenos de hombres y/o familias que compartìan con los niños toda la pirotecnia electrònica del escenario lleno de rostros de ojos encendidos o sillas gòticas... o motocicletas.
Un show casi ensayado. Y me refiero a los pequeños inter, no a las rolas que OOOBVIOOOO siguen ensayando... ¿o no?
Un Garuzo contento que cerrò la noche dando un borrachazo en una banqueta de Fèlix Cuevas.
(Te adoro, amigo).
video
Octubre musical. Luego les cuento de Noviembre, nomàs dejen que termine.
Y ya dijeeee!!!
MATH.

2 comentarios:

irving ricardo dijo...

lo único que puedo decir es que bueno que fue un mes lleno de vida, de música, ojalá hayas cantado un poco de nin o de stp por mi, sé sincera, seguramente no, pero creo que por buenas razones, jejeje felicidades por saciar la sed, a ver que nos espera el tiempo, te quiero mucho y aunque no nos veamos tanto, nos debemos mucho por platicar, creeme, de plano si, cuídate y te quiero un chingo amiga

Mathob dijo...

Yo tambien te adoro... y lo que nos faltaaaa... :D

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En 1983 empezó la más extraña de las experiencias. Ahora no me puedo zafar de ella aunque quiera... es como una adicción... Audiovisual, sentimental reprimida, risueña, necia, bromista mala onda pero nunca mala copa ("El que se lleva se aguanta") y en espera de hacer siempre las cosas bien. I'm a good girl after all.

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